Pastor del ser

pastor

He leído en un libro de filosofía: “el hombre es el pastor del ser”; y me ha parecido una idea estupenda a desarrollar. Estoy casi al final del libro y esta frase es la que más me ha impactado. Anteriormente he leído un montón de libros de filosofía y, la verdad: la de pajas mentales que se hacen los filósofos acerca del ser y de la existencia. No obstante, en casi todos ellos se vislumbra que la existencia es un devenir constante de una fuerza primigenia que la impulsa; en general, se plantean el concepto de tiempo como lo que permite establecer el antes, el después y el ahora, para lo cual es necesario un suceso sin el cual no existe dicho tiempo, es decir: tiempo y suceso son dos conceptos que se dan a la par, y si no existe uno tampoco el otro.

¿A qué viene esta paja mental? Pues, siendo prácticos en nuestras vidas, a lo siguiente:

Hay un suceso para cada individuo que no cambia con el tiempo: es la propia identidad del sujeto desde que nace hasta que muere. Pese a toda evolución que haya podido tener, cada individuo sigue siendo él mismo durante toda su vida. Podríamos decir que cada sujeto participa de un fragmento de eternidad, ya que, pese al paso del tiempo, la identidad del individuo permanece constante; esta empieza en el nacimiento y termina ―que sepamos según los sentidos que Dios nos ha dado― con la muerte.

Hay otras cosas que también cumplen el permanecer constantes durante ese fragmento de eternidad: la necesidad de amor y de satisfacción. Venimos de fábrica con esas necesidades y nos acompañan siempre, como un fragmento de eternidad.

Después de esta introducción, viene a cuento la frase de: “el hombre es el pastor del ser”; lo digo porque entiendo que viene a expresar que con la voluntad podemos pastorear nuestra existencia; es decir, podemos dirigir nuestra atención a aquellas actividades que cumplan esa necesidad eterna de amor y, así, llenar satisfactoriamente ese fragmento de eternidad que es nuestra vida. Nuestra naturaleza nos ha dotado de hambre y sed para que, al saciar esas necesidades físicas, no muramos de inanición; así mismo, entiendo que tenemos durante toda la vida la necesidad de amor para que actúe como una atracción a gozar y experimentar la eternidad, aquí en la tierra, sin un antes, sin un después, solo esa vibración primordial que está en nosotros en cuanto que somos parte individual del Ser universal.

6 comentarios en “Pastor del ser

  1. Da que pensar la frase: “El hombre es el pastor del ser”. Es cierto que podemos conducirnos a nosotros mismos, pastorearnos, como bien dices, hacia los acontecimientos que sacien esa sed de amor.
    Es algo así como tomar conciencia de uno mismo, cuidarse y conducirse buscando el propio bien, que bien entendido, es el bien de todos. 😉
    Bueno, creo que yo también me estoy haciendo una paja mental. 🙂
    Me ha gustado mucho tu entrada.

    Le gusta a 1 persona

  2. El hombre desde que pone un pie aquí y adquiere uso de razón se está haciendo preguntas, preguntas que con el devenir de su existencia van contestándose solas sobre todo aquellas que tienen que ver con el mundo de las emociones y sobre todo con su existencia. Algunas posiblemente tengan su respuesta en otro lugar distinto a este, pero a buen seguro que la tendrá. Nada es porque sí y todo es por algo. Buenas noches …

    Le gusta a 1 persona

  3. Magnífica reflexión, de las que abre nuevos caminos para seguir reflexionando… Y si el hombre o la mujer no fueran capaces de ser pastores de su ser, o si se olvidaran de sí mismos para intentar pastorear o conducir a los demás, no serían, humanamente, hombres

    Me gusta

  4. Siento y pienso que la mayoría de quienes manejan los hilos de prensa, radio y televisión quieren pastorear a la audiencia diciéndole lo que está bien y lo que está mal, tratando de que oyente o telespectador quede convencido de su opinión; todo para mantener su estatus de poder a costa del despilfarro público. No es tan fácil sustraerse de esa corriente dominante cuando es tan abrumadora.
    Pero seamos positivos: tenemos la opción de mirar a nuestro corazón y sentir con cada latido la oportunidad de una claridad, de un equilibrio, de amor. ¡No renunciemos a ello! Desde este punto de vista es más fácil discernir las cosas; se trata de la libertad verdadera.

    Me gusta

Responder a pazlabrasdeluz Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s