Sacar las castañas del fuego

Castañas

Estoy leyendo algunas entradas de blogs que me gustan y en general noto un fondo de tristeza; y durante una temporada puedo identificarme con ello, como un anhelo de salir de lo ordinario, pero, ahora que puedo, no me conformo y trato de dar el paso de encontrar un sentido a mi vida que sea satisfactorio; es decir, encontrar la sensación de que el tiempo que estoy viviendo tiene tanto sentido como para simplemente vivirlo sin necesitar nada más.

Ya no tengo esa esperanza de encontrar una mujer a la que amar (quizá sea lo último de lo que me he desprendido), aunque tampoco descarto esa posibilidad. Ahora estoy yo, mi propia vida que me ha sido dada y mi voluntad para buscar caminos y recorrerlos en la medida de mis posibilidades.

No necesito esperar algo externo para llenar mi vida. Tal como esta el mundo, es de locos esperar que otro me saque las castañas del fuego; lo que sí puedo hacer es disfrutar la compañía de aquellos con los que sintonizo y evitar a los que me molestan; pero yo, como individuo, soy el que tengo que “sacar mis castañas del fuego”; me he dado cuenta de que puedo y, al hacerlo, llena tanto mi tiempo que es suficiente para quedarme satisfecho.

Esta vida es para vivirla. Hay que encontrar la manera mejor de hacerlo o, por lo menos, intentarlo; solo con este quehacer es suficiente para encontrar sentido al momento. ¿No te parece?

8 comentarios en “Sacar las castañas del fuego

  1. La tristeza es una emoción básica. Aunque (por norma general) huimos de ella, es totalmente necesaria para darle ese sentido a la vida. Acogerla, abrazarla, mirar hacia nuestro Yo interior y reflexionar por qué nos sentimos así, pero sin “repeler” ese momento. Es normal sentirse así en algún momento de nuestra vida, y no por ello somos más débiles. Sólo hay que “acogerla” y tomarnos ese período de reflexión.
    Eso sí, si la tristeza dura demasiado puede llegar a ser un problema y convertirse en algo patológico. Todos los extremos son malos.
    Como ya te comenté, hace meses que no escribo, no encuentro motivación, estoy en un período de tristeza sin llegar a ser patológico. Quizás el otoño ha absorbido mi energía. Y me encuentro en ese momento de “quererme y cuidarme” a mí misma.
    Saludos.

    Le gusta a 2 personas

    • Totalmente de acuerdo con tus reflexiones, salvo cuando dices que todos extremos son malos. Yo creo que los extremos pueden ser buenos o malos, al igual que el centro; la bondad o la maldad no depende de la posición en el espacio.
      Pero lo que más me satisface de tu comentario es cuando dices; “Y me encuentro en ese momento de quererme y cuidarme a mí misma”.
      Saludos.

      Le gusta a 2 personas

      • Bien, acepto tu reflexión, aunque en ese matiz no la comparto. (También es bueno esto, tener diferentes puntos de vista).
        Yo sí creo firmemente en el dicho de que “todos los extremos son malos”. Refiriéndonos al estado de ánimo, creo que no es sano estar eufóricos de felicidad (Al fin y al cabo qué es la felicidad?, dicen que es lago momentáneo… en fin, ya nos pondríamos muy filosóficos llegados a este punto), como malo sería hundirnos en nuestras miserias. Creo que lo sano es mantener un equilibrio. Sólo es mi humilde opinión, por supuesto puedo estar en un error.
        Fuerte abrazo y aprovecho para desearte Feliz Navidad, algo un tanto excepcional en mí porque no me gustan estas fechas.

        Le gusta a 2 personas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s